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PROPUESTA EDUCATIVA

 

Educar es prevenir: Prevenir es estar presente entre los jóvenes, acompañar , caminar la vida junto a ellos; es observar su crecimiento humano y su entusiasmo; es estar presente en todos los momentos de la vida de la escuela, más allá de las horas de clase y, en la medida de lo posible, hasta del mismo ámbito escolar; es valorar el silencio educativo, la mano del padre que, atento, se hace presente para destacar y estimular lo bueno para el joven y la comunidad; es buscar que no se pierda ninguno de ellos, potenciando la capacidad de amar, crear y crecer.

 

Educar es orientar: Nuestra educación sería incompleta si no formara y orientara para la vida. Orientar es ayudar al conocimiento y aceptación de sí mismo y del mundo que le toca vivir para poder realizar en plenitud la vocación a la que Dios lo ha llamado. Es ayudar a cada joven en el difícil proceso de descubrir y asumir: “dónde está”, “de dónde viene” y “a dónde va”.

 

Educar es Animar: Educar es dar ánimo, es trasmitir amor a la vida, alegría, confianza, libertad. Metas que constantemente el educador tiene que proponerse para lograr el pleno desarrollo del hombre. “El secreto de la educación es el de no decepcionar las aspiraciones profundas de los jóvenes, que son la necesidad de vida, de amor, de expansión, de alegría, de libertad, de futuro”(Juan Pablo II en el Capítulo General de la Congregación de San José, 1988)